En Gemmayzeh, Beirut, Maison Zola es un espacio donde el diseño, la materialidad y la luz definen una atmósfera contemporánea y refinada. El lighting designer Rodrigue Mhanna desarrolla el proyecto a través de un cuidadoso equilibrio entre proporciones arquitectónicas, superficies matéricas y ritmo luminoso. En el espacio de doble altura, Nuvem Indoor Velvet de Slamp se convierte en una presencia central.
Para realzar la gran altura del techo sin sobrecargar la arquitectura, Nuvem Indoor Velvet se utiliza como un sistema modular suspendido, cuyo perfil fluido crea continuidad visual en el espacio. Su geometría suave e irregular dialoga por contraste con la riqueza material de los interiores.
“Para crear una visión poética de la luz, se eligió el sistema Nuvem de Slamp. Se incorporó para realzar la estructura del techo alto y establecer un ritmo visual sereno y sofisticado en todo el espacio.”
— Rodrigue Mhanna
La naturaleza modular de Nuvem permite que la instalación siga la escala y las proporciones de Maison Zola, desarrollándose libremente por el techo en lugar de comportarse como una lámpara colgante tradicional. En el acabado Velvet, su superficie interactúa con la luz cálida del ambiente, creando profundidad, sombras y reflejos.
“En el centro de la narrativa lumínica, el sistema Nuvem de Slamp desempeña un papel determinante. Su configuración modular y fluida aporta una suavidad escultórica al interior, transformando el techo en un elemento arquitectónico dinámico y actuando como un elemento clave que enriquece la identidad del espacio.”
— Rodrigue Mhanna
En Maison Zola, la luz se convierte en parte del lenguaje arquitectónico y no en un simple elemento funcional. La composición suspendida de Nuvem Indoor Velvet conecta visualmente los distintos volúmenes del restaurante y marca con equilibrio las zonas dedicadas a la restauración.
“En el corazón de Beirut, el proyecto Maison Zola explora el diálogo entre diseño, materialidad y luz, creando un espacio definido por la elegancia, el carácter y la creatividad.”
— Rodrigue Mhanna