En el corazón de Ramallah, Farran nace de la transformación de un edificio histórico de más de cien años, originalmente residencial, en un espacio dedicado a la restauración. El proyecto, firmado por la arquitecta Nisreen Harhash, preserva la identidad original de la arquitectura, caracterizada por imponentes bóvedas de piedra, e introduce un lenguaje contemporáneo a través del interiorismo y la iluminación.
Uno de los principales retos fue adaptar una estructura concebida como vivienda a las nuevas necesidades del restaurante, replanteando los recorridos y las instalaciones técnicas sin comprometer los elementos históricos del edificio.
La luz se convierte en uno de los elementos centrales del interiorismo de Farran. Para respetar la arquitectura existente, gran parte de los espacios se realza mediante una iluminación indirecta que acompaña las superficies de piedra sin interferir con su fuerza material. En la sala principal del restaurante, Nuvem Indoor White de Slamp asume un papel más escenográfico: su presencia suspendida aligera visualmente la monumentalidad del espacio y crea un diálogo entre la estructura histórica y el diseño contemporáneo.
“Uno de los retos a los que nos enfrentamos en este proyecto fue cómo iluminar el espacio sin interferir con sus principales elementos históricos.”
— Nisreen Harhash
El diálogo entre piedra y luz
En la sala principal, la ligereza de Nuvem Indoor White crea un contraste intencionado con la sólida presencia de las bóvedas de piedra. El patrón luminoso dialoga con la textura irregular de la mampostería histórica, generando un equilibrio entre materia y transparencia, llenos y vacíos. Suspendida en el espacio, la instalación modifica la percepción del ambiente sin imponerse sobre la arquitectura, aligerando visualmente un contexto definido por una estructura maciza y profundamente material.
“La piedra, con un patrón que recuerda al pelaje de una jirafa, se fusiona con el patrón hexagonal de la luz, creando una gran armonía y haciendo que el espacio resulte más ligero, como si la lámpara colgante volara en el ambiente.”
— Nisreen Harhash
El patrón hexagonal se convierte en un elemento recurrente en el proyecto Farran, yendo más allá de su función dentro de la instalación luminosa. El mismo lenguaje visual se reinterpreta en la barra de la pizzería, creando una continuidad entre iluminación e interiorismo. El motivo geométrico vuelve a contrastar con la piedra del edificio histórico, convirtiéndose en un elemento distintivo de la identidad del restaurante y reforzando la relación entre la arquitectura original y las intervenciones contemporáneas.
“Pensamos que las celdas hexagonales debían utilizarse de una manera diferente a su uso habitual como lámpara colgante.”
— Nisreen Harhash