Para Leonardo Menicucci, el diseño cobra forma a través de la interacción entre forma, materia y tecnología, donde la libertad creativa se encuentra con una visión proyectual rigurosa y práctica. La luz se convierte en un lenguaje propio, capaz de dialogar con la arquitectura, transformar los espacios y definir su identidad.
Diseñador de producto italiano titulado por ISIA Roma Design, Leonardo Menicucci explora la relación entre sensibilidad estética, experimentación con los materiales y el arte de dar forma a las ideas. Esta perspectiva es fundamental en su papel como R&D Manager de Slamp, donde dirige el desarrollo de nuevas colecciones y proyectos de iluminación Custom y Bespoke, acompañando cada idea creativa a lo largo de todo el proceso de diseño hasta hacerla realidad.
Su visión de la innovación va más allá de la tecnología y busca nuevas formas de experimentar la luz, creando una armonía natural entre estética y funcionalidad.
En la superficie, Koi es pura quietud:
un cilindro de luz suspendido, esencial, sólido.
Debajo, algo se mueve.
Al rigor formal del difusor se contrapone el cable eléctrico de cobre esmaltado, que nunca es idéntico a sí mismo y puede moldearse a mano con un gesto instintivo, como jugar con la superficie del agua dibujando una línea libre y dinámica. Un destello de color que pasa del cable a los tapones laterales, creando continuidad entre los distintos elementos de la lámpara.
En la visión de Leonardo Menicucci, equilibrio y movimiento conviven en un único gesto creativo.
“Koi nace del encuentro entre pragmatismo y poesía: una forma pura que esconde un diseño técnico preciso, concebido para controlar, difundir y realzar la luz. Una esencialidad inspirada en la cultura japonesa, donde función, gesto y belleza coinciden.”
Leonardo Menicucci
Suspendida, minimalista, viva.
La superficie luminosa de Koi alberga una trama que recuerda los dibujos cambiantes de la piel de una carpa koi.
No es un motivo impreso, sino un efecto óptico: tres capas de Lentiflex® se superponen y, atravesadas por la luz, dan vida a reflejos que cambian según el punto de vista y la intensidad luminosa. Es la propia luz la que dibuja la materia, en un juego continuo de transparencias y movimiento.